Al menos un 35% de la población española se despiertan con dolor de cuello cada mañana, según el Barómetro del Dolor. Estas molestias pueden deberse a varios factores que en la mayoría de los casos suele derivar en contracturas musculares en el cuello o torticolis como comúnmente se conoce.
Estas contracturas o torticolis provocan dolor cervical, movimiento limitado y rigidez en el cuello. Como consecuencia de la contractura, el cuello puede quedar inclinado en una postura poco natural y un hombro puede estar más alto que otro. Aunque si es leve puede resolverse sola, en algunos casos será necesario tomar algunas medidas para evitar molestias..
A continuación te desvelamos cuáles son los causas más frecuentes y qué puedes hacer para remediarlo.
¿Cuales son las causas de la torticolis?
La tortícolis puede aparecer por muchas razones, pero hay 5 causas más frecuentes por las que suelen aparecer las molestias.
Estas son las 5 causas más frecuentes por las que puede aparecer tortícolis o dolor de cuello:
Mala postura al dormir o en la siesta.
Cuando descansamos, trabajamos varias horas con el cuello doblado, o pasamos varias horas en el sofá, es muy fácil que los músculos pueden distenderse al haber sometido el cuello a una tensión constante durante varias horas.
Ésta es una de las principales causas de tortícolis en el cuello, que se acentúa y empeora a medida que continuamos con las mismas posturas día tras día sin tomar consciencia de ello, pudiendo provocar contracturas difíciles de soportar.
Utilización del móvil.
4,8 horas al día. Ese es el tiempo medio que pasa una persona mirando la pantalla de su teléfono móvil según un estudio de App Annie, una empresa de análisis de datos del mercado de las apps.
Esto implica que respecto a nuestra postura neutra haya una inclinación del cuello de entre 45 y 60º, lo que hace que el peso de la cabeza se intensifique de los 5 Kg (en posición neutra) a los casi 30 Kg cuando está inclinado.
Por ello, la musculatura del cuello ha de realizar hasta 6 veces más de fuerza para sostener el equilibrio de la cabeza en la posición inclinada, lo que comportará contracturas y dolor que afectará a nuestra musculatura, tendones y ligamentos, tanto en el cuello, como en hombros y en la parte alta de la espalda.
Sobresfuerzo y ejercicios bruscos
Cuando realizamos ejercicios de fuerza o al cargar peso excesivo, es importante hacerlo de manera segura y adecuada para nuestro cuerpo.
De lo contrario podemos sufrir lo que se conoce como una cervicalgia o dolor cervical, y aunque en muchos casos no es grave, es importante tener cuidado ya que pueden producirse lesiones a la larga.
Ejercicios mal realizados como abdominales, levantamiento de pesas o trabajos que requieran fuerza también pueden ocasionar los dolores en el cuello.
Tensión por estrés
Todos sabemos que en las épocas de mayor estrés, se nos tensa el cuello, la espalda y nos volvemos más rígidos.
A demás suele encorvarse más la espalda, lo que nos produce dolor de cuello y en la cabeza, que puede convertirse en problemas para dormir bien.
Cambio de cama, colchón o almohada
Los cambios en nuestra vida cotidiana, también se pueden ver reflejados en dolor en nuestro cuerpo. Concretamente el cambio de colchón, de cama o de almohada, suelen ser un motivo frecuente que causa dolor de cuello.
En este caso suele aparecer en los primeros días del cambio y empieza a remitir pasadas unas semana.
Tal y como ves, son 5 causas muy comunes y que es provable que hayas pasado y conozcas muy bien.
Ahora te contamos cómo puedes remediarlo.
¿Cómo aliviar el dolor de cuello y sentirte bien?
Tal y como ves, son 5 causas muy comunes y que es provable que hayas pasado y conozcas muy bien.
Ahora te contamos cómo puedes remediarlo:
La mejor postura para dormir con dolor de cuello.
La mejor postura y más segura cuando se padece dolor de cuello, es la posición fetal. Se trata de la postura que puedes adoptar en la cama, de lado, con las rodillas y los brazos flexionados.
De esta manera las articulaciones y la columna quedarán en reposo, sin tensión. Para ello no utilices una almohada demasiado alta, ni tampoco demasiado baja, de manera que la columna quede alineada a la misma altura.
Aplicación de hielo y calor.
Puedes utilizar una compresa fría o de hielo seco y aplicarla sobre el cuello o, por el contrario, hacer uso de compresas de semillas que generan calor y aplicarlo de 15 a 20 minutos.
Si tocas la zona dolorida y está fría, le vendrá muy bien el calor, pero si por el contrario esta muy caliente, necesitará entonces frío.
Aplicación de cremas.
Existen cremas preparadas con fórmulas a base de productos naturales, cullos principios activos y sus beneficios, pueden ser muy eficaces en el alivio del dolor.
Un ejemplo de ello son cremas que contengan aceite de árnica, lavanda, clavo de olor, mentol e incluso aceite de hipérico.
Aplicar un poco de crema sobre la zona y frotar hasta que la piel la absorba y esperar a que haga efecto será suficiente para eliminar el dolor en algunas ocasiones.
Estiramientos y ejercicios para el dolor.
Según la zona del cuello dolorida, y los músculos que estén contracturados, existen varios ejercicios y estiramientos que puedes realizar para relajar la musculatura y los tejidos blandos del cuello y aliviar el dolor.
La forma más segura para realizar estos estiramientos es consultando con tu masajista o terapeuta, porque si realizas alguno de forma incorrecta y te haces daño, las consecuencias pueden ser peores, pero la verdad es que son súper efectivos.
Masaje descontracturante.
El masaje descontracturante se trata de una opción muy recomendada para problemas que persistan y muy útil para aliviar el dolor de cuello y descansar bien.
Ponerte en manos de un profesional, que valore y que mime de forma segura y eficaz la musculatura de tu cuello, te permitirá sentirte aliviado/a y poder descansar mejor.
Por eso te recomendamos esta selección de masajes para que disfrutes del cuidado de tu cuerpo.
Descubre esta selección de masajes [Toca aquí]
Al hacer clic aquí podrás ver la mejor selección de masajes que tienes disponible en Alcoy y comarca. Así podrás relajarte, aliviar la tensión, y el dolor cervical para mejorar tu bienestar.
